El 19 de mayo de 2010 hemos ido las clases de 5ºA y 5º a la Necrópolis y a la Puerta de Sevilla de Carmona.
Primero fuimos a la Necrópolis romana. Allí nos explicaron que la palabra Necrópolis significaba "la ciudad de los muertos". La descubrió a finales del siglo XIX un hombre cuando estaban construyendo una carretera hacia Sevilla. Él llamó a un farmacéutico interesado en la arqueología y la geología y este avisó al arqueólogo inglés Jorge Bonsor.
En la necrópolis visitamos en primer lugar el museo arqueológico, donde estaban expuestos el elefante, de una tumba de su nombre; dos cabezas de estatuas; una estatua de una mujer muy rica, de una familia llamada Servilia, muerta muy joven; urnas donde guardaban las cenizas; y las vasijas que servían para que en los entierros las mujeres lloraran y echaran las lágrimas en ellas. En el ritual funerario iban mujeres llorando, músicos tocando, toda la familia y una camilla donde llevaban el cuerpo del difunto.
En la Necrópolis hay agujeros rectangulares en el suelo hechos con piedras de alcor donde se quemaban los cuerpos de los difuntos.
Había tumbas grandes y chicas. Las chicas eran unifamiliares donde se enterraba a una familia o a dos familias separadas por un muro. Estas tumbas estaban bajo tierra, en un hueco excavado en la pared se ponían las urnas, y delante, en un poyete, se colocaban las ofrendas. Se entraba por una escalera muy empinada. Las tumbas grandes tenían un patio donde comían en las celebraciones y una pequeña piscina donde recogía el agua de lluvia. Las tumbas más importantes son la tumba del Elefante, la de Servilia, la de Postumio y la del mausoleo circular.
Al terminar de ver las tumbas nos despedimos y nos fuimos rumbo a la Puerta de Sevilla; pero cómo se me iba a olvidar lo bien que lo pasamos cuando paramos en el paseo.
Cuando llegamos a la Puerta Sevilla, entramos por la Oficina de Turismo y subimos hacia el Patio de los Aljibes pasando por el muro de la Cortina; muro que separa el bastión del sistema de puertas romanas. Vimos las defensas de la muralla, como la ratonera y el matacán. La ratonera era que echaban la cancela y, desde arriba, mataban a los enemigos. El matacán era que desde arriba echaban líquidos calientes, flechas y piedras y los enemigos huían. Al parecer, Carmona nunca pudo ser conquistada por las armas.
Al llegar al Patio de los Aljibes, nuestra guía Almudena nos dijo que un patio chiquitillo que está allí, antes era un templo romano.
Después subimos a la Torre del Oro. Vimos primero la cruz de azulejos y la capilla donde rezaban los cristianos. Después subimos a la terraza de la torre. ¡VIMOS TODA CARMONA!
Cuando bajamos de allí, nos fuimos hacia el Salón de Presos Bajo.
A la una de la tarde comenzamos nuestro camino otra vez rumbo hacia el colegio.
Me encantó esta excursión. También me gustó mucho aprender cosas sobre la Necrópolis y la Puerta de Sevilla que a lo mejor me pueden servir para un futuro, ¿quién sabe?
Manuel G. Marchena, María y Laura. 5º B.
viernes, 18 de junio de 2010
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MIS PRIMOS ESTAN EN ESTE COLEGIO Y SACAN MUY BUENAS NOTAS PARA QUE LOS APUNTEIS AL EMPEZAR EL CURSO !viva el pedro i de carmona la ciudad más bonita de toda la umanidad!
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